Los voluntarios de Cantabria regalaron ilusión

A finales de diciembre del año pasado, un grupo de voluntarios de la delegación de AEAL en Cantabria tuvimos la oportunidad de llevar a cabo un proyecto que seguro no olvidaremos nunca. Cuando planteamos la idea de repartir regalos a los niños con motivo de las fiestas navideñas en la planta de hematología pediátrica del Hospital Marqués de Valdecilla, nadie se echó atrás. Es de esas raras ocasiones en las que te sobra la ayuda. Los voluntarios de Cantabria nos pusimos manos a la obra inmediatamente, e incluso de fuera de la provincia empezaron a llegar donativos económicos y materiales. Es increíble el poder de la gente cuando se une y participa!!

La colaboración del equipo médico y de enfermería del hospital fue impresionante. No sólo les pareció una buena idea sino que se implicaron y se pusieron a nuestra disposición. Estos profesionales son de una "pasta" especial, algo que he podido comprobar durante estos días. Son profesionales, sensibles, cariñosos, involucrados y saben tratar con los niños. Nos facilitaron la información básica de los peques para comprar los regalos. Además, compramos más regalos para dejar de forma permanente en el Hospital y que pudieran disfrutarlo todos los niños. Tendríais que vernos a Carolina Barrilaro y a mí cargados de juguetes en la tienda!!! Seguro que a más de uno se le quedó la boca abierta pensando en nuestra familia numerosa! Rosa y Pilar, las educadoras infantiles del Hospital, nos ayudaron y nos aconsejaron en la compra de juguetes.

Para hacer el día más inolvidable para los niños, contactamos con un mago. Daniel K es un chico joven de Santander que aparte de mago, es actor y estudia en la universidad. Dijo sí a la primera, puso todas las facilidades del mundo y realizó un espectáculo bonito, emotivo y que consiguió arrancar las sonrisas de todos los que estábamos presentes. Siempre diré que el momento del espectáculo de magia fue el más bonito de todos. Lo que más me pudo conmover de ese día no fueron los niños, como muchos podrían pensar, sino los padres. Los niños que allí estaban eran NIÑOS, el cáncer no los define, y ellos se comportan como niños que son. En cambio, las caras de los padres reflejan ese cansancio y agotamiento comprensible de lo que supone ver a tu hijo en unas circunstancias que no le corresponden. Durante el espectáculo de magia pude ver las sonrisas de esos padres, la magia en los ojos de los niños, la ilusión de las enfermeras que venían a curiosear y por supuesto el orgullo de todos los voluntarios de estar realizando un trabajo que merece la pena.

Ilde, Carolina y Fernando se encargaron de repartir los regalos a los niños, y como se les nota que o tienen hijos o trabajan con ellos, porque lo hicieron de maravilla y se ganaron su confianza. Finalmente compramos para 14 niños, pero solo hemos podido entregárselo en persona a 11 de ellos. Los otros niños estaban en otra zona del hospital y las enfermeras se encargarán de dárselo. Lo mejor ha sido como Emma y Eva jugaban con sus teléfono de la Barbie, no se han separado de ellos!!!! El más mayor, Pablo de 13 años, se ha ido con un MP4 en las manos, y estaba feliz como una perdiz. A Carlos, de 11 años, le habéis regalado una diana, y otros regalos han sido un muñeco de Buzz Light Year, un bolígrafo también de Buzz, un juego de Bob Esponja, una Barbie, un piano de Pocoyo, dos coches teledirigidos, una pizarra de suelo para Hernán de 2 años....

También habéis hecho regalos para dejarlos en consulta y puedan jugar todos los niños cuando acudan a consulta o estén ingresados como un juego de monopoli infantil, 2 películas de dvd, 2 juegos de la play station 3, dos puzzles.... Y además, los padres se han ido con el libro de "A través de la ventana" de AEAL bajo el brazo. Las enfermeras no se han quedado con las manos vacías. Las hemos llevado unos dulces, bollos, chocolatinas. Y para todos, profesionales, niños, familia, y voluntarios ha habido pulseras naranjas de AEAL.

En definitiva, fue un día mágico para todos. Ese día es el reflejo de que con buenas intenciones y dedicando un poco de tu tiempo se pueden conseguir grandes cosas. Como dice nuestra voluntaria Ilde, la sonrisa también es una tirita más en una herida y además cura:

"La ilusión la teníamos todos, la magia del mago, la presencia de los niños. El tiempo con ellos nos ha hecho sentir y ver lo fácil que es sonreír, y que unidos somos más fuertes. Días de magia siempre"

En nombre de todos los que formamos parte de la delegación de AEAL en Cantabria, ¡GRACIAS POR VUESTRO APOYO!

Diego Villalón (Delegado de Cantabria)