¿Cómo evoluciona la LMC?
| Enciclopedia médica - Leucemia Mieloide Crónica |
¿Qué fases tiene la LMC?
La LMC se diagnostica en la gran mayoría de los pacientes en la llamada fase crónica. Esta fase es fácil de controlar con diversos tratamientos, lo que permite llevar una vida normal. Sin embargo, al cabo de un tiempo variable, habitual mente de varios años, la enfermedad evoluciona a una fase muy agresiva, la crisis blástica de la LMC, parecida a una leucemia aguda, por lo general resistente al tratamiento.
Evolución clínica: fases de la LMC
| FASE CRÓNICA | ![]() |
FASE DE ACELERACIÓN | ![]() |
FASE BLÁSTICA |
La evolución de la fase crónica a la crisis blástica puede ocurrir de forma brusca (lo que sucede en la mitad de los casos) o pasando antes por un período intermedio, la llamada fase de aceleración. En esta fase se nota un cambio progresivo en la enfermedad, que empieza a ocasionar síntomas: fiebre, sudoración excesiva, pérdida de peso, dolores óseos y molestias en el abdomen por el crecimiento del bazo.
En los análisis aparece anemia, un número de leucocitos cada vez mayor a pesar de ajustar el tratamiento, un porcentaje creciente de leucocitos inmaduros y un aumento de los leucocitos basófilos.
Las dos últimas fases de la LMC (fase de aceleración y crisis blástica) son difíciles de controlar con el tratamiento.
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Por ello, el principal objetivo del tratamiento será intentar curar la enfermedad o, en el caso de que ello no sea posible, prolongar al máximo la fase crónica, en la que los pacientes pueden realizar una vida normal. |



