
- El nadador, recorrerá los 25 kilómetros que separan las principales islas de Nueva Zelanda
- Solo 112 nadadores de todo el mundo han superado este desafío desde 1962
- Jorge Crivillés colabora desde 2010 con AEAL y GEPAC dando difusión a su labor por todos los rincones del planeta
Madrid, 12 de marzo de 2019. El próximo mes de abril, Jorge Crivillés se lanzará a las agitadas y bravas aguas del Estrecho de Cook (Nueva Zelanda) por una buena causa: cada brazada será un homenaje a los pacientes con cáncer que atiende AEAL, Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia y GEPAC, Grupo Español de Pacientes con Cáncer.
En esta ocasión, Crivillés recorrerá los 25 kilómetros en línea recta que separan las principales islas de Nueva Zelanda (entre el mar de Tasmania y el Océano Pacífico), un obstáculo que solo han superado 112 nadadores de todo el mundo desde 1962.
La temperatura del agua está entre los 12 y 14 grados y se estima que el trayecto tenga una duración de 10 horas. Además, uno de cada seis nadadores se cruza en su travesía con tiburones y medusas, una fauna habitual en la zona.
“Llevo días diciéndome que no me voy a dejar intimidar por los obstáculos. La resistencia es la clave para llegar hasta el final y he optado por inspirarme en una de las grandes leyendas del país: los All Blacks, el apodo que recibe la selección oficial de rugby.
También en la impresionante danza tribal que llevan a cabo antes de cada partido. Se denomina Haka y se ejecutan como grito de guerra o antes de luchar en una batalla. Con el objetivo de intimidar a mis enemigos: las condiciones adversas, el frío o el agotamiento, voy a preparar mi propio Haka mental”, destaca el nadador.
Este será el quinto cruce que supere y con él podrá lograr el título internacional de los Siete Océanos. Para ello cuenta también con el apoyo de sus compañeros del club de natación RC7 y de la Fundación Asisa.
Desde 2010 Jorge colabora con AEAL y GEPAC dando difusión a su labor en los diferentes retos a los que se enfrenta.